Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro: Múltiples perspectivas sobre una fecha necesaria (Cuarta entrega)

A 7 años de la sanción de la Ley Nacional que establece al 8 de noviembre como el Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro, el Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos (GEALA) convocó a personas de distintos ámbitos para reflexionar de manera conjunta sobre esta celebración, bucear en las expectativas que generó la ley 26.852 de 2013 y hacer un balance entre metas logradas y el largo camino que queda por recorrer. Agradecemos a quienes aportaron desde su experiencia y perspectivas al contenido de esta publicación (así como también a aquellxs que por motivos de agendas no llegaron), en especial a los afrodescendientes y africanes en y de Argentina que colaboraron a título personal o como parte de organizaciones afro.

Debido al éxito de la convocatoria, organizamos las reflexionesen varias entradas para que así, cada testimonio pueda tener el peso necesario en el conjunto más amplio de las contribuciones. El orden en que aparecen sus valiosas palabras solo refleja un criterio alfabético. Esperamos que esta publicación aporte un insumo relevante para la concientización en un tema aún desconocido por la mayoría, así como a la posibilidad de seguir leyéndonos y conociéndonos, enriqueciendo el debate, la pluralidad y las convergencias en el reconocimiento afro y la lucha contra el racismo. ¡Muchas gracias a todes!


Discutir nuestras realidades y escribir nosotros mismos nuestras propuestas

Eleuterio Melián, referente afrodescendiente de Santiago del Estero

Es muy importante la ley del Día Nacional de los Afroargentinos/as y de la Cultura Afro. En cuanto al reconocimiento y visibilización de la historia de María Remedios del Valle, muestra que la afrodescendencia cuenta con activistas. Por eso justamente aparece la ley. Esta ley nos permite empezar a hermanarnos, a unirnos, a activarnos, a juntarnos, a pensar y actuar juntos después de mucho tiempo de invisibilizarnos, de negación. A pesar de que van 7 años, capaz no alcanzamos los objetivos que nos hubiera gustado. Esto tiene que ver con las desigualdades, porque a los activistas nos toca hacer esto desde el llano. Pero hay logros muy importantes. La inclusión de los hermanos y hermanos en lugares importantes, donde se toman decisiones del Estado Nacional, en Cultura, en Derechos humanos, en el INADI. Esos son logros interesantes e importantes. En lo que refiere a Santiago del Estero, está hoy en el Congreso de la Nación, una declaratoria de la comunidad afrodescendiente de San Félix, declarada de interés cultural turístico y educativo, y esto no está desvinculado de la ley. Santiago del Estero va a declararla también, desde la provincia. Esa ley ha servido de base para que podamos estar juntos, pensar juntos, desarrollarnos juntos. El decenio de los afrodescendientes de la ONU también nos da esta oportunidad. Hay avances: podemos discutir nuestras realidades y escribir nosotros mismos nuestras propuestas y ponernos en el escenario latinoamericano y mundial de cómo estamos, dónde y cómo vivimos, cuáles son las cosas que nos hacen falta. Estamos de pie, estamos de frente y la lucha continúa. 


Tiempo de reconstruir nuestra identidad cultural

Emanuel Ntaka, Músico y Activista Afroargentino

El 8 de Noviembre es para mí un día de profunda reflexión y de reconocimiento a todas aquellas personas africanas y afroargentinas que nos precedieron y que marcaron nuestro camino, especialmente en esta fecha, la figura de María Remedios del Valle, nuestra madre de la patria, la Capitana del Ejército del Norte, mujer afroargentina ejemplo de entrega y patriotismo y que además al recorrer su historia, da cuenta de la ausencia sistemática, la invisibilización y la explotación de la que han sido objeto las mujeres y lxs afroargentinxs, afrodescendientes y/o africanxs.

Hoy la comunidad afroargentina se encuentra organizada y fortalecida a través de sus organizaciones de base y de sus redes de activistas, académicos/as, creadores/as, artistas e individuos, y que si bien nos une una lucha común en contra del racismo estructural, la desigualdad y la xenofobia, existen variables y necesidades propias que atender en cada ámbito y/o sector de la comunidad afro en Argentina.

Es tiempo de reconstruir nuestra identidad cultural como argentinxs, continuar la lucha de nuestros ancestrxs, incluyendo y garantizando que en los distintos espacios se vuelvan a escuchar las voces de lxs invisibilizadxs, de lxs oprimidxs, porque en esas voces se encuentra la historia, nuestra verdadera historia, para que Argentina finalmente recupere su memoria y reconozca en su diversidad cultural un pasado, presente y futuro inclusivo en el cual las identidades, lenguas, creencias, expresiones artísticas, formas de vida y las voces de todes tengan un mismo valor.


El deseo de mi madre Carmen Platero era la unidad de la comunidad afroargentina y de los afrodescendientes en la diáspora

Juan Saraví Platero, afroargentino, curador de arte, gestor del proyecto Una selección de futbol afroargentina

El 8 de noviembre es una fecha importante para nuestra familia Platero y nuestra comunidad ya que marca el reconocimiento a María Remedios del Valle y al aporte de nuestra comunidad en la construcción de la sociedad argentina. Nuestra lucha no es solo por el reconocimiento, sino también por el compromiso, que debe adquirir el estado para con nuestro colectivo afroargentino, más allá de la tan nombrada visibilización. Mi quinta abuela María Clara de la Rosa, contemporánea de María Remedios, compró su libertad por 120 pesos de la época (1795) formó familia con Domingo Almandoz, negro liberto y una de sus hijas Estanislada, se casó con Tomas Platero, ellos son mis tatarabuelos, los padres del escribano Tomás Braulio Platero, socio fundador y presidente de la Sociedad de Socorros Mutuos «La Protectora». Mi tío Tomás Platero ,nieto del escribano, escribió la historia de nuestra abuela María Clara de la Rosa y mi madre Carmen Platero, junto a Susana, fundaron en 1987 la «Comedia Negra de Buenos Aires» contra viento y marea y con muy poco apoyo y reconocimiento de los gobiernos de entonces, eran víctimas de la invisibilización sistemática del estado. En el año 2017, en conmemoración de los 30 años de la fundación de la Comedia, realizamos las Jornadas «Afrotandil», contamos con la presencia de delegaciones de Chaco, Capital Federal, Olavarría, Uruguay, la presencia de Geala y las adhesiones, el patrocinio y la colaboración de la Unicen, Universidad Nacional del Centro. Logramos allí la descentralización de las actividades de nuestra comunidad, ya que se realizaban siempre en Buenos Aires y se realizó una interesantísima ponencia titulada «Los negros en el Azul de Antaño», a cargo de la Profesora Silvia Boggi, en donde se habla de la presencia afro en el centro de la provincia de Buenos Aires. Es de tradición familiar cuidar el acervo de nuestra familia, ante la partida de Tomás en diciembre de 2018 y de mi madre en marzo de 2020, estamos en proyecto con mis hermanos de realizar un espacio de memoria, que contenga la biblioteca familiar, una de las más completas de las familias africanas en la diáspora, junto a los archivos fruto de horas de investigación de Tomás, de mis tías y mi madre. Tomás no dejaba de mencionarme el gran valor de los trabajos de investigación de Florencia Guzmán, Liliana Crespi y mi madre reconoció siempre el valor de Geala . El deseo de mi madre Carmen Platero era la unidad de la comunidad afroargentina y de los afrodescendientes en la diáspora, por lo visto su lucha no ha sido en vano. Nosotros, sus hijos seguiremos con el legado sin claudicar, hasta la victoria.


El reconocimiento de una Deuda Histórica por parte del Estado argentino con la población afro

Moustafá Sene, Encargado de Asuntos Institucionales y ex presidente de ARSA (Asociación de Residentes Senegaleses en Argentina)

Después de más de cinco siglos, marcados en primer lugar por uno de los delitos de lesa humanidad más graves de la historia, conocido como la esclavitud y ejercida sobre población africana y luego por un exterminio atroz de dicha población, seguido por una invisibilización sin precedentes de la misma, la Argentina marcó un paso muy importante en el siglo XXI con la Ley 26.852.

La norma mencionada ut supra y sancionada en 2013 instituyó el 8 de Noviembre como “Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la cultura afro”  en conmemoración a la Capitana María Remedios Del Valle. Esa norma representa la primera a favor de la comunidad afro luego del principio jurídico de “Libertad de vientres” de 1813. La celebración del 8N en mi humilde opinión representa tres factores importantes: En primer lugar, el reconocimiento de una Deuda Histórica por parte del Estado argentino con la población afro; en segundo lugar, la valoración de la figura de María Remedios Del Valle y la toma de conciencia del aporte de la Población Negra en la construcción de la Nación; y tercer lugar, el compromiso estatal en la gestación de Políticas Públicas que involucren a la comunidad afro y que tiendan no solamente a fortalecer y visibilizar la misma, sino también a garantizar su pleno desarrollo socio cultural en pos de conformar la verdadera identidad cultural de la Argentina.


La Madre de la Patria merece mayor reconocimiento

Nengumbi Celestin Sukama, Fundador y Director Ejecutivo del Instituto Argentino para la Igualdad, Diversidad e Integración – IARPIDI

En conmemoración a María Remedios del Valle a quien el General Belgrano nombró Capitana y Madre de la Patria, en abril del 2013, se sancionó la Ley 26.852 instituyendo el 8 de noviembre como Día Nacional de los/las Afroargentinos/as y de la Cultura. La ley 26.852 recomienda al Ministerio de Educación de la Nación incorporar en los contenidos curriculares del sistema educativo nacional la conmemoración del día 8 de noviembre y la promoción de la cultura afro, y recomienda también al Ministerio (entonces Secretaría) de Cultura de la Nación generar políticas públicas para visibilizar la cultura afro.

Siendo Argentina un país federal, esta ley debe aplicarse en todo el territorio de la República bajo la responsabilidad política de los gobernadores y el Jefe de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, intendentes municipales y jefes de comunas en el caso de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Por lo visto hasta el día de la fecha, aun encontrándonos en pleno Decenio Internacional para los/as Afrodescendientes (2015-2024), hay muy poco reconocimiento hacia la Madre de la Patria, en grande medida, sólo las organizaciones afros con algo de acompañamiento del Secretaría de DDHH han estado dándole tributos a la Capitana y Madre del Patria. La clase política argentina sigue demostrando muy poco interés respecto de la promoción, protección y defensa de los derechos humanos de las personas de ascendencia africana. “Es hora para que toda la sociedad argentina reconozca los aportes de los/las afros y darle un merecido reconocimiento a la Madre de la Patria y a la Cultura Afro”.


Los retratos de María Remedios del Valle y el 8N en la encrucijada de la revisibilización concreta de lxs afroargentinxs y de la cultura afro

María de Lourdes Ghidoli, historiadora del arte, Universidad de Buenos Aires, Geala

Los retratos y biografías de afrodescendientes en Argentina han dado lugar a proyectos que los tuvieron y los tienen en el centro de atención como modos privilegiados de preservación de la memoria comunitaria y de re-construcción de la historia nacional. Aquellos realizados hacia fines del siglo XIX incluían solo varones, quedando alguna mujer apenas mencionada con la promesa de una semblanza futura. En el siglo XXI se ha salvado esta ausencia. Desde hace poco más de una década, la figura de María Remedios del Valle sobresale dentro de estos registros de representación.  En fecha tan temprana como 1828 y hasta la actualidad, el estado demandó la escritura de su biografía y la construcción de un monumento, peticiones aún sin ejecutar. Por otro lado, merced a las posibilidades que ofrecen las redes sociales, sus retratos han proliferado dando rostros a Remedios, con un impacto más inmediato y evocador que la biografía repetida en incontables sitios web. Esta multiplicidad de retratos se ha originado en la falta de una “imagen verdadera” de la heroína, carencia que se convierte en oportunidad para que, tanto los hacedores como los receptores de retratos de María Remedios conozcan su historia necesariamente en el contexto de un grupo de población largamente marginalizado, su participación en las luchas por la independencia y la reivindicación de su figura en las luchas contemporáneas antirracistas, encabezadas principalmente por el movimiento afrodescendiente en Argentina.


La reivindicacion de la cultura afro en proceso

Eva Lamborghini, Antropóloga. Universidad de Buenos Aires/ FLACSO. Geala

La identidad argentina se forjó bajo el ideal de “blanquedad europea” y de la supuesta “desaparición” de la población de ascendencia africana. Esta idea dominante negó las manifestaciones culturales afroargentinas y las influencias y contribuciones culturales afro en géneros musicales y prácticas de representación nacional y/o regional. Este imaginario poderoso persiste, aunque también presenta fisuras insoslayables, y esta tensión se pone de manifiesto en distintas esferas. Así, la sanción de la ley nacional 26852 en 2013 y que este 8N, a 7 años, nos convoca, puede leerse como una cristalización de la lucha continua del movimiento afro y de un contexto proclive a visibilizar sus reivindicaciones. Sin embargo, si nos enfocamos en la “Cultura afro” que promueve, mientras que la incorporación de contenidos afro en el calendario escolar continúa pendiente, en las escuelas sigue vigente la práctica de maquillar a lxs niñxs con corcho quemado bailando candombe y, con ello, los mecanismos de estereotipación y fijación en el pasado remoto. En otros ámbitos cotidianos no institucionales, mientras que la práctica de manifestaciones culturales y artísticas afro(latino)americanas no deja de crecer, su ejecución en el espacio público enfrenta obstáculos, cuando no directamente represión policial, más aún cuando sus practicantes son afrodescendientes.

Entre el reconocimiento plasmado en una ley nacional y su desconocimiento o falta de implementación en lo cotidiano, una diversidad de prácticas tienen por eje a las culturas afro; desde su performance en movilizaciones públicas que cruzan estas artes con otras reivindicaciones y reclamos, a las numerosas acciones culturales-políticas del movimiento afro, entre otros procesos vigorosos que ponen de manifiesto su histórica fuerza política y capacidad de transformación.


El 8N y los “nuevos migrantes africanos”

Gisele Kleidermacher, Investigadora CONICET/UBA, Geala

Cada 8 de Noviembre, desde la sanción de la ley 26852 en el año 2013, se celebra el día nacional de los afroargentinos y la cultura afro, es decir, aquellos descendientes de esclavizados africanos traídos a América Latina y especialmente a la actual Argentina. Sin embargo, a partir de la década del ’90 comenzaron a arribar a la Argentina personas procedentes de Nigeria, Costa de Marfil, Mali y especialmente, de Senegal. Estos migrantes comenzaron a tejer alianzas con los llamados afroargentinos, compartiendo dificultades ligadas al racismo, pero también a la invisibilización de la presencia africana en el país y del continente africano. Incluso la Comisión Organizadora del 8N que nuclea a diversas organizaciones, incluye entre ellas a asociaciones lideradas por estos migrantes como la ARSA (Asociación de Residentes Senegaleses en la Argentina) y IARPIDI (Instituto Argentino para la Diversidad, Igualdad e Integración). También migrantes africanos que residen en Argentina junto a afrodescendientes argentinos y latinoamericanos convergen en marchas y demandas al Estado que se fueron realizando en los últimos diez años, especialmente ante situaciones a las que denominan de violencia racista, violencia institucional, y que los convocan en tanto argentinos vulnerados en sus derechos por su color de piel. Finalmente, hay que mencionar que dichos “nuevos migrantes” ya han tenido hijos en Argentina, siendo ellos afrodescendientes, y tejido también historias en un país que habitan en algunos casos hace más de 30 años. Queda un largo camino por recorrer, que apenas comienza con el reconocimiento de este día, pero que implica un gran trabajo conjunto.


Pita, Pango y bebe Chicha. Particularidades del mestizaje de Córdoba

María Lina Picconi, Antropóloga, etnomusicóloga

Córdoba ha tenido siempre -y continua en la actualidad- los colores del mestizaje que le dieron esa particularidad tan especial que caracteriza al “ser cordobés”. Características tan propias que van desde el lenguaje o el indiscutible “cantito” en su hablar cotidiano, a la creación, casi forzada, de una danza que la representara y diferenciara del resto de las provincias argentinas, como fue la Jota Cordobesa. Zona de paso para todo lo que pudiera o quisiera realizarse en el resto del país e incluso para cruzar a países limítrofes. Por esa razón, nuestra población y nuestros “colores” son, en nuestros días, tan particulares. En la Escuela Nacional Nº 33 de la ciudad de Bell Ville, en el año 1921, gracias a la colaboración de maestros, alumnos y familias salieron a la luz cantos, cuentos y poemas que dejaron claramente expuesta la presencia de familias descendientes de los primeros esclavizados traídos a nuestra provincia. Un ejemplo de ello -entre tantos otros- es el siguiente poema: “Compañelo di candombe / Pita, pango e bebe chicha / Ya le sijo que tiengüenino / No se puede se cativa….”  (Poesía a la Asamblea del Año XIII. Colaboradora: María Esther Beliz. Encuesta del Magisterio de 1921).

Si bien, la finalidad de la encuesta de 1921 fue recolectar, clasificar y reenviar al Consejo Nacional el material folklórico disperso en sus zonas de origen, encontrando su razón de ser en los modelos que las naciones europeas ofrecían en cuanto al estudio del material folklórico previendo la existencia de un acervo de poesía popular heredado de la tradición hispánica, puso en evidencia la presencia de descendientes de los primeros africanos esclavizados en la provincia.


Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro: Múltiples perspectivas sobre una fecha necesaria (Tercera entrega)

A 7 años de la sanción de la Ley Nacional que establece al 8 de noviembre como el Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro, el Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos (GEALA) convocó a personas de distintos ámbitos para reflexionar de manera conjunta sobre esta celebración, bucear en las expectativas que generó la ley 26.852 de 2013 y hacer un balance entre metas logradas y el largo camino que queda por recorrer. Agradecemos a quienes aportaron desde su experiencia y perspectivas al contenido de esta publicación (así como también a aquellxs que por motivos de agendas no llegaron), en especial a los afrodescendientes y africanes en y de Argentina que colaboraron a título personal o como parte de organizaciones afro.

Debido al éxito de la convocatoria, organizamos las reflexiones en varias entradas para que así, cada testimonio pueda tener el peso necesario en el conjunto más amplio de las contribuciones. El orden en que aparecen sus valiosas palabras solo refleja un criterio alfabético. Esperamos que esta publicación aporte un insumo relevante para la concientización en un tema aún desconocido por la mayoría, así como a la posibilidad de seguir leyéndonos y conociéndonos, enriqueciendo el debate, la pluralidad y las convergencias en el reconocimiento afro y la lucha contra el racismo. ¡Muchas gracias a todes!


Significado del 8 de Noviembre a 7 años de la promulgación de la ley

Alejandro Elvio Ludueña, afrocordobés

Alejandro junto a su mamá Francisca Elba Urán

Sin lugar a dudas la promulgación de la ley fue un hecho trascendente para toda la comunidad afrodescendiente y representó un avance importante en el proceso de visibilización largamente reclamado por todas las agrupaciones. Ahora bien, ¿qué incidencia tuvo? Al menos en Córdoba una de las apariciones más importantes es la constitución de LA MESA AFRO, que lleva adelante una importante difusión de la cultura AFRO en nuestra Ciudad y en gran parte de la provincia, por ejemplo con un programa de Radio EL QUILOMBAZO DE LOS VIERNES, transmitido por FM 103.9 Radio Comunitaria La Ranchada, como así también encuentros y seminarios. Otro hecho importante es la creación de innumerables seminarios y academias de danza afro, y una profundización de la investigación de los aportes en la música y fundamentalmente la puesta en escena de los mismos. En cuanto a la currícula en las escuelas, todavía es incipiente pero se avanza. Entiendo que si bien por primera vez tenemos una afrodescediente como embajadora en el Vaticano, que en sí mismo es un reconocimiento, faltan acciones positivas por parte del Estado y aclaro Estado no gobierno, esto quiere decir profundizar las acciones positivas en pro de las comunidades y agrupaciones. En fin, siempre faltan cosas, pero desde el 2010 se han producido avances importantes, entre ellos la promulgación de la ley. Tomo como referencia el año 2010 ya que gracias al trabajo de todas las agrupaciones, se pudo incluir un punto sobre la ascendencia afro, que si bien fue poco fue un avance importante. A modo de conclusión, siempre faltan acciones y difusión por parte del Estado, para superar la invisibilización de los afro descendientes, pero de igual manera se han producido avances, lo cual es digno de celebrar.


Una ley que necesita reglamentación extensa y detallada

Babalorixá Pedro (Mallorca) de Ogun, Líder afrorreligioso e integrante de la Comisión Organizadora del 8 de noviembre

Cuando se sancionó la ley, pensé que habíamos ganado un instrumento de gran relevancia para la comunidad. Primero, porque fue sancionada como ley en el Congreso de la Nación, y segundo, porque se basó en la fecha de fallecimiento de la capitana María Remedios del Valle, nombrada por el General Belgrano por su rol principal en el Ejército Libertador, siendo la primera mujer afrodescendiente reconocida en nuestra historia -revalorizando así el aporte de los Afroargentinos en el ser Nacional. Si bien la ley estipula que el Ministerio de Cultura de la Nación debe hacerse cargo de las festividades correspondientes y el Ministerio de Educación de la Nación de la incorporación de la temática en la currícula escolar, es un hecho que nada de esto ha ocurrido desde el 2013 hasta la actualidad. Considero que es necesario que la ley posea una reglamentación mucho más extensa y detallada, y que podamos discutir con las Comisiones en el Congreso con la finalidad de que se implementen de forma real las políticas públicas que esperamos se lleven a cabo con el fin de que tal fecha pueda ser expresada, reconocida y entendida en todos los ámbitos del país, haciendo énfasis en el plano sociocultural / educacional, y proyectando que la misma sea un feriado a nivel Nacional.


Mis ancestros, ayer, hoy y mañana

Virginia Martínez Verdier, Afroporteña, Psicóloga. Prof. de Psicología. Sexóloga. Investigadora Genealógica y de Afrodescendencia. Cantante de música popular argentina y francesa

Abuelos paternos de Virginia, en su casamiento. Cleto Marcelino Martínez y Carolina Eufemia Lorán, 1905

Tengo 66 años. Soy afroporteña del tronco colonial en 5ª generación. Siempre supe que mi abuelo Cleto era “negro”. Me lo dijo mi papá, con mucho orgullo por su padre. No lo conocí, murió 25 años antes de que yo naciera.  También sabía que mi papá era “mulato”. En aquellos tiempos las palabras “negro” y “mulato” marcaban una identidad, mi papá no las vivía como discriminatorias. En mi escuela secundaria, en un libro de historia encontré que yo era “morisca” (mezcla entre blanco y mulato), y ese descubrimiento me dio una gran alegría, me sentía perteneciente. Sólo dos veces en mi vida me sentí discriminada por mis orígenes: cuando me dijeron “Esa negrita” despectivamente y cuando me dijeron “¡No te preocupes, no se te nota!” Mi papá fue un hombre muy querido y admirado y nunca mencionó haber sido discriminado. ¿Tal vez porque somos “negro usted”? El 8 de Noviembre me conecta con el reconocimiento histórico de nuestra presencia afro en la Argentina. Fuimos, somos y serán afro mis descendientes aunque el gen se haya ido  haciendo cada vez más recesivo. Ilusiono que, según la genética, el gen afro pueda hacerse dominante en una futura generación. Volveremos y ya la historia no se repetirá. Los afro ya somos y seremos reconocidos como la tercera pata de la identidad argentina.


Avances que aún no son suficientes

Yael “Bonga” Martínez, Coordinador del Programa Afro Cultural de la CABA

La promulgación del 8 de Noviembre como Día Nacional de los/as Afroargentinos/as y de la Cultura Afro, fue un paso importante para el movimiento afro en Argentina. Un movimiento que gracias a esta ley encontró  mayor permeabilidad en los organismos estatales y potenció la voz de la comunidad. Aunque estamos hablando de un avance, hay que resaltar que claramente no es suficiente, estando en pleno Decenio Internacional para los/as Afrodescendientes (2015-2024), cuyos ejes principales son reconocimiento, desarrollo y justicia, las pocas iniciativas concretadas que tuvo el Estado hasta ahora están ligadas casi exclusivamente al reconocimiento en términos de visibilidad, con el adicional de que tampoco estás tienen las dimensiones necesarias para desarticular el racista relato instalado en nuestro país desde sus orígenes y reproducido hasta la actualidad desde estructuras gigantes como lo son de Educación y Medios de Comunicación. Habiéndosenos escapado medio decenio de las manos, estamos en una instancia en la cual es sumamente necesario el desarrollo de políticas que aborden de un modo integral la realidad de la población afro y leyes que realmente impacten positivamente en el bienestar de nuestras comunidades.


Un reconocimiento del pueblo y el estado argentino

Francilene Martins, periodista, cofundadora de Noviembre Negro

El 8 de Noviembre y el lugar que ha ocupado en el calendario argentino es, para mí, el resultado de la lucha de muchos años del movimiento afrodescendiente de la Argentina. La Argentina venía de una invisibilidad de sus raíces africanas. Pese a la existencia, a lo largo de su historia, de personalidades de claro perfil afro, el lugar común era que en Argentina no había afrodescendientes.

El 8 de Noviembre es un reconocimiento del pueblo y el estado argentino al importante caudal que la africanidad aportó a la construcción de la Argentina actual. Desde el rescate de María Remedios del Valle y su entronización como Madre de la Patria hasta la incorporación de las reivindicaciones de los afrodescendientes en el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, las políticas públicas del Estado argentino han quitado ese velo que ocultaba nuestra existencia, nuestra sobrevivencia y nuestros aportes a la vida y cultura del pueblo argentino, del cual formamos parte.


8 de noviembre: un reconocimiento e impulso para la construcción colectiva de un nuevo imaginario nacional

María Agustina Barrachina, historiadora, Geala, Universidad de Buenos Aires

El 8 de noviembre significa el reconocimiento de la lucha que han dado y que están dando les afrodescendientes en las últimas décadas, para visibilizar que el pueblo de la Argentina también desciende de otros barcos, los esclavistas. Pone en relieve que les africanes esclavizades y sus descendientes han realizado innumerables aportes a la historia y cultura de nuestro país desde la época colonial. A la vez, la figura de María Remedios del valle nos recuerda que fueron agentes de la historia y no solo “carne de cañón”, mostrando también la importancia del accionar de las mujeres. Si bien todavía queda mucho por hacer para que la población argentina en su totalidad deje de pensarse como blanca, desde nuestro lugar les historiadores debemos reconstruir la dinámica de los procesos de racialización, discriminación e invisibilización que se dieron particularmente en Argentina, ayudando a la deconstrucción del imaginario nacional y la reconstrucción de otro nuevo.


La segmentación étnico-racial del mercado de trabajo continúa siendo tributaria de aquél orden colonial

Nicolás Fernández Bravo, antropólogo y analista principal de políticas de empleo. Geala

El 8 de noviembre es el resultado de un proceso iniciado por un grupo de afrodescendientes en su lucha por lograr reconocimiento y visibilidad por parte de la sociedad y el Estado. Sin embargo, el reconocimiento y la visibilidad pueden resultar engañosas: reconocimiento, ¿de qué tipo? Visibilidad, ¿para qué?

La esclavización de personas africanas para ser vendidas en las Américas como mercancía, fue un proceso de despojo violento que se dio en el marco de la expansión de la economía capitalista. Su función principal fue la de proveer una descomunal fuerza de trabajo sometida a condiciones degradantes, pero también para el desempeño en oficios serviles y desprovistos de una proyección digna. Las resistencias y luchas ofrecidas por aquellas personas no alcanzaron para desmontar las jerarquías raciales impuestas por el orden pigmentocrático colonial. Si bien el mundo contemporáneo es –como se suele afirmar– “mucho más complejo”, la segmentación étnico-racial del mercado de trabajo continúa siendo tributaria de aquél orden colonial, especialmente en los trabajos de menor calificación, mayor precariedad y con obstáculos tácitos para garantizar la movilidad social.

Una de las peculiaridades de las lógicas del racismo contemporáneo radica en que, incluso cuando este resulta evidente, no es fácil de transformar. El mundo del trabajo –las relaciones entre las personas trabajadoras, sus representantes, los dadores de trabajo y el Estado– es el locus classicus del racismo. Sin embargo, las medidas impulsadas por el Estado han sido insuficientes para transformar el legado colonial que aún hoy condiciona la movilidad laboral de las personas afrodescendientes. Las iniciativas de reconocimiento y visibilidad deben ir acompañadas por políticas públicas que impacten en la vida real de las personas. De lo contrario, un trabajo no declarado seguirá siendo un trabajo en negro, y si una persona trabaja a destajo, se dirá que lo hace como un negro. Aún entrado el Siglo XXI.


¿»Hasta acá llegamos»?

Alejandro Frigerio, Antropólogo, investigador del CONICET, Geala

La creación del «Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la cultura afro” es un logro que no debe ser menospreciado, pero cuyo impacto real hasta el momento tampoco debe ser sobredimensionado. Constituye una inédita, muy necesaria y demorada visibilización estadual de la existencia de les afroargentines, incentivada -además de por la presión del movimiento afro local- por la obligación de cumplir con una serie de tratados internacionales sobre el tema.

Es paradójico que su sanción pueda, crecientemente, parecer también una excusa para no crear políticas públicas que profundicen en lo prometido o dictaminado por la propia ley. Parece ser un «hasta acá llegamos» (cuando no un «¿qué más quieren?»): una medida de reconocimiento fundamental pero acotada a una celebración anual, de mayores o menores dimensiones según la permeabilidad a los reclamos de los funcionarios de turno que por ahora no tiene mayores efectos masivos. Al respecto, cabe preguntarse: ¿Cuántas argentinos/as saben de la fecha más allá del circuito de los simpatizantes -por motivos étnico-raciales, políticos o culturales- con la «causa afro»? ¿Qué tanto han cambiado realmente los contenidos curriculares del sistema educativo y dónde están las políticas públicas que visibilicen y apoyen a la cultura afro en sus distintas disciplinas -como prometían los artículos 3 y 4 de la referida ley?.

Este nuevo gobierno ha brindado algunos gestos positivos e inéditos: designó a una afroargentina como embajadora, reconoció ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos la responsabilidad del Estado en el asesinato del activista José Delfín Acosta Martínez en 1996 y está organizando un ambicioso concurso sobre la vida de María Remedios del Valle que abarca varios géneros artístico-literarios.

Veremos si la agenda de consecución de derechos se profundiza o si se continúa con los gestos mayormente simbólicos.


Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro: Múltiples perspectivas sobre una fecha necesaria (Segunda entrega)

A 7 años de la sanción de la Ley Nacional que establece al 8 de noviembre como el Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro, el Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos (GEALA) convocó a personas de distintos ámbitos para reflexionar de manera conjunta sobre esta celebración, bucear en las expectativas que generó la ley 26.852 de 2013 y hacer un balance entre metas logradas y el largo camino que queda por recorrer. Agradecemos a quienes aportaron desde su experiencia y perspectivas al contenido de esta publicación (así como también a aquellxs que por motivos de agendas no llegaron), en especial a los afrodescendientes y africanes en y de Argentina que colaboraron a título personal o como parte de organizaciones afro.

Debido al éxito de la convocatoria, organizamos las reflexiones en varias entradas para que así, cada testimonio pueda tener el peso necesario en el conjunto más amplio de las contribuciones. El orden en que aparecen sus valiosas palabras solo refleja un criterio alfabético. Esperamos que esta publicación aporte un insumo relevante para la concientización en un tema aún desconocido por la mayoría, así como a la posibilidad de seguir leyéndonos y conociéndonos, enriqueciendo el debate, la pluralidad y las convergencias en el reconocimiento afro y la lucha contra el racismo. ¡Muchas gracias a todes!


No fue un verdadero reconocimiento

Silvia Noemí Balbuena, Afroargentina. Actriz de teatro y bailarina de candombe. Miembro de TES-Todo en Sepia. Asociación de Mujeres Afrodescendientes en Argentina

Soy sexta generación de afroargentinos. Cuando nosotros recibimos la noticia que íbamos a tener la Ley del Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la cultura afro nos sentimos muy contentos, porque era la primera vez que nos reconocían, que decían que los afroargentinos estuvimos y estamos en el país. Pusimos muchas esperanzas, muchas ilusiones en esa ley. Pasados siete años, puedo decir que fue una ley mentirosa, porque no obtuvimos absolutamente nada, salvo un poquito más de atención. No tenemos políticas públicas, no nos contemplan correctamente en los censos, tampoco tenemos opciones laborales y el Estado no nos protege. Para mí no fue un verdadero reconocimiento. La gente todavía no está enterada que estamos acá y que existimos. Eso es lo que siento.


Creemos que es necesario integrar ese festejo en el marco de reparaciones y políticas de inclusión más amplias

Gabriela Caballero, Cofradía de San Baltasar. Barrio Camba-Cuá, Corrientes

Corrientes es sumamente conservadora y elitista, y no quiere visibilizar a los afro-descendientes. A siete años de la promulgación de la ley 26.852 que instituye el día 8 de Noviembre como el DIA NACIONAL DE LOS/AS AFROARGENTINOS/AS Y DE LA CULTURA AFRO, tanto en la ciudad como en la provincia de Corrientes, no se hacen conmemoraciones ni actos alusivos. Si bien el acompañamiento que se realiza por los festejos del Santo Rey Baltasar, todos los 8 de Enero, ha cobrado una importancia popular insoslayable, creemos que es necesario integrar ese festejo en el marco de reparaciones y políticas de inclusión más amplias. Las iniciativas generadas desde la comunidad necesitan ser respaldadas más allá del 6 de Enero. La Asociación Civil COFRADIA DE SAN BALTASAR, tras 27 años de constante lucha y resistencia, ha logrado visibilizar nuestro lugar en el mundo y ha generado el interés de investigadores, logrando que el patrimonio material e intangible –los rituales, la fiesta del Santo Más Candombero y todo lo que se mueve en su entorno: los bailes, los candombes, la marcha de tambores, la misa y la procesión con Bendición de parches– sean valorados y apreciados por todos y todas.


El paso siguiente es lograr marcar la agenda

Alí Emmanuel Delgado, activista antirracista, Agrupación Xango

Desde el 2013, con la sanción de la Ley 26.582, Día Nacional de los Afroargentinos y la Cultura Afro, la Argentina fue un poquito más justa. Después de siglos de haber pisado estas tierras, que las leyes hayan sido solo para someter a nuestros cuerpos a intereses ajenos, para extraer nuestra esencia y llenar bolsillos de personas que paradójicamente nos decían que no éramos humanes, tuvimos una ley para ampliar nuestros derechos.

Esta ley fue fruto de nuestra lucha, muchas veces silenciosa (o silenciada), lucha que todavía no concluye y a la que le queda mucho trecho. Las organizaciones afro están logrando cambios sustanciales en estos últimos tiempos, fruto -a mi entender- de una etapa en que la militancia o activismo tiene cada vez más el rasgo de organización política, como Xango o la Comisión 8 de Noviembre, y no de activismo individual.

Desde el Censo Nacional 2010 en que se incorporó la variable étnico racial afro, pasando por la sanción de la 26.582, hasta hoy donde estamos realizando las Quintas Jornadas Federales de Trabajo y Reflexión, hemos recorrido un largo camino; y el paso siguiente es lograr marcar la agenda. Les polítiques tienen que entender que es su tarea analizar la realidad también con perspectiva étnico racial, las políticas públicas se tienen que pensar por y para nosotres, y nosotres podemos y debemos ser les polítiques.


¿Qué significa el 8 de noviembre para mí?

Ana Gayoso, Gestora cultural, escritora, comunicadora popular, afroargentina. Integrante de La Pacha Espacio Cultural; Comisión 8 de Noviembre; y Red Artística Afromestiza del Oeste

Primer paso. Eso significa el 8 de noviembre, para mí. Primer paso hacia el reconocimiento. No en el sentido de haber sido la primera acción del Estado en vías reparatorias, respecto a las comunidades e identidades afrodescendientes y africanas, sino, porque como hecho simbólico nuclea el llamado a la concientización de nuestras realidades marginadas y, nuestra presencia fundante y existente en la conformación de la identidad nacional, nada más ni nada menos que en la figura de Nuestra Capitana, la Madre de la Patria, María Remedios del Valle. Ella se levanta como estandarte de les afroargentines, les afrodescendientes de diferentes regiones que habitan el territorio nacional, y activistas de las luchas populares, para interpelar al ojo indiferente al oído superfluo, a la lengua envenenada y el olfato forastero. Después de siete años de promulgada la Ley 26852, Día Nacional de les Afroargentines y la Cultura Afro, puedo ver y decir que falta mucho por hacer para que toda la sociedad de este rincón del sur, reconozca que Argentina también es Afro.

Particularmente este año, en el contexto de la emergencia sanitaria, nos hemos encontrado con el gran desafío de reinventarnos digitalmente. Siendo que muchas de nuestras comunidades afro viven en estado de vulnerabilidad constante, sin acceso a servicios básicos, sin acceso a conectividad o a tecnologías, tuvimos que reforzar el trabajo colectivo, para encontrarnos mediante las pantallas, en las 5° Jornadas de Reflexión y Trabajo que impulsa la Comisión 8 de Noviembre. Fue un proceso intenso, dado que realizamos jornadas de tres horas y media, durante seis viernes consecutivos, abordando 12 temáticas sociales transversalizadas por la afrodescendencia. Con la fuerza de todes nuestres ancestres, como bien llevamos presente, hemos elaborado un documento a modo de propuesta para lo que resta del Programa y Plan de Acción del Decenio Internacional para les Afrodescendientes, en Argentina. He aquí un paso más. Este 8 de noviembre de 2020, celebro las redes entretejidas y los debates que estamos estableciendo en torno al racismo, la violencia institucional, nuestra representatividad, y las políticas públicas con perspectiva étnico-racial y de género, gracias a todes les que nos precedieron poniendo el cuerpo en la lucha, y a todes les que desde nuestros lugares la llevamos adelante en nuestra cotidianeidad. Celebro, digo, sin olvidar que los pasos pueden ser de avance o retroceso, y que ello depende de la voluntad política de múltiples sectores.


Venimos luchando por tener un lugar que nos corresponda en la historia argentina, el costo fue muy caro

Hugo Lamadrid, afroargentino

La sanción de la ley 26.852  sobre el Día de los Afro argentinos y la Cultura Afro ya de por si no deja de ser un hecho histórico para la comunidad afro. Venimos luchando por tener un lugar que nos corresponda en la historia argentina, el costo fue muy caro. Muchas vidas en el camino, no sé si valió la pena tantas injusticias, tanto sufrimiento. Creo que lo importante es que estamos de pie, tratando de llevar esta carga hasta el final. Tampoco sé si habrá un final. Hace 7 años comenzó otra etapa en nuestras vidas. Alguien tuvo el valor de romper el concepto del blanco de todo tipo de invisibilización, de que en Argentina no hay negros. Se profundizó mucho ese proceso con el aporte de la comunidad blanca, de los historiadores, los gobiernos de turno, que enfatizaron en que morimos en las guerras y con la fiebre amarilla. Ahora tenemos que recuperar la identidad cultural, la igualdad de derecho con justicia social, la diversidad cultural religiosa, sexual, la igualdad de leyes. Agradecer el valioso aporte de los antropólogos y antropólogas y las investigadoras que se habrán quemado las pestañas hurgueteando en los viejos libros de historia. Mil gracias a todos los que colaboraron para que tengamos un 8N con todas las ganas.


Cuando María Remedios nos interpela desde el pasado

Florencia Guzmán, Historiadora e Investigadora del CONICET, Geala

El día 8 de noviembre de 1847 fallecía en la ciudad de Buenos Aires María Remedios del Valle, una gran luchadora en la Guerra de Independencia, cuya singularidad y relevancia simbólica hoy se reconoce y se celebra.

Tres documentos fundamentales y algunas referencias sumamente elogiosas de parte de varios protagonistas de la Revolución en el Río de la Plata nos permiten reconstruir el accionar emancipatorio de esta mujer valiente así como la tardía inserción en el panteón de las mujeres “negras” patriotas. Sabemos que junto a su familia integró la primera expedición militar a las provincias interiores, que partió de Buenos Aires el 20 de junio de 1810, en la Compañía del Batallón de artillería Volante. Participó en las victorias de Tucumán y Salta  y en las derrotas de Vilcapugio y Ayohuma. En esta última fue herida de bala y tomada prisionera por los españoles, luego sometida a 9 días de azotes públicos. No se conoce en cuáles de todas las acciones libradas fallecieron el marido y dos hijos, como tampoco la fecha de su regreso a Buenos Aires. Recién se vuelve a conocer de ella en el año 1826, cuando inició la gestión para que se le reconociesen los servicios prestados a la Patria, lo cual se efectivizó en enero de 1829 cuando se le otorgó la pensión y se la incluyó en la Plana Mayor, donde revistió hasta su muerte.

La ley 26.852 del año 2013 establecida en su homenaje, no solo nos lleva a reconocer la contribución histórica de María Remedios del Valle como mujer soldada afrodescendiente, sino que nos interpela para alcanzar los principios republicanos por los que ella luchó con el objetivo de buscar revertir las condiciones de desigualdad y discriminación heredadas de la esclavitud, que nos afectan como sociedad en términos de derechos humanos, de ciudadanía, de género y de racismo.


De la enunciación a la puesta en acto de políticas públicas para los/as afros de y en la Argentina

Marta M. Maffia, Antropóloga-Investigadora CONICET/UNLP. GEALA

En este corto texto sólo quiero referirme a la enriquecedora experiencia que tuve durante todos los viernes del mes de octubre, asistiendo a las Jornadas Federales de Reflexión y Trabajo, llevadas a cabo por la Comisión Organizadora del Día Nacional de los/as Afroargentinos/as y la Cultura Afro, camino a la celebración del 8 de noviembre, instituido por la ley 26.852 sancionada el 24 de abril de 2013. Escuché voces afrodescendientes de mujeres, hombres y otras diversidades de géneros, protagonizando la construcción de su futuro, las que, como dijo Patricia Gomes- afroargentina de origen caboverdeano/a- nos sumergieron en “un baño de realidad”. Hablaron desde sus propias experiencias, la de sus familias, sus amigos, las del barrio, el pueblo o la ciudad, hablaron sobre la pobreza, las dificultades para acceder a la educación, al trabajo, la vivienda, la salud, sobre la discriminación y racismo en la calle, en la escuela, en hospitales, en los medios de comunicación… Sin embargo nadie dejó de reconocer el valor de la ley mencionada como un significativo hecho simbólico, demarcatorio de un antes y un después, en la lucha sostenida por los/las afrodescendientes desde los distintos rincones del país, como parte de las acciones del Estado encaminadas hacia la visibilización de la población afroargentina, junto con el Censo Nacional de Población y la creación del Programa Afrodescendientes en el INADI, entre otras. Pero todo esto no ha sido suficiente. Han pasado muchos años y la mayoría de las enunciaciones aún se encuentran en el plano de lo potencial, demorándose su puesta en ACTO. La demanda de acciones gubernamentales concretas en ese sentido fue enfática y propositiva pero también se marcó con fuerza la necesidad, de ser partícipes desde adentro, en el diseño de todas las políticas públicas que los/las involucren.


El poder de las historias: recordando a Raúl Grigera

Paulina L. Alberto, investigadora y profesora asociada en los departamentos de Historia y de Lenguas y Literaturas Romances (Universidad de Michigan, EEUU).  GEALA

Cuando se aprobó el 8 de noviembre en honor a la vida de María Remedios del Valle, sentí esperanzas de que se empezaran a contar nuevas historias argentinas.  Porque no es solo “la Historia”—la oficial, la académica—la que se encargó de omitir e invisibilizar a lxs afrodescendientes. Son también (tal vez principalmente) “las historias”—la infinidad de pequeños relatos o cuentos que implícita o explícitamente celebran la blanquitud y niegan o difaman las presencias afro—las que, en el siglo XX, hicieron “desaparecer” a lxs afroargentinxs de la historia y de la conciencia nacional. Así lo hicieron con Raúl Grigera (1886-1955), el famoso “negro Raúl.”  Para 1910, Raúl se había convertido en una celebridad afro en la ciudad “blanca”: un atractivo dandy bohemio, personaje de cientos de historias, cuentos, novelas, poemas, tangos, obras de teatro, memorias, crónicas, historietas, fotografías, notas de diario o revista, y ensayos. Pero a medida que se fueron arraigando las narrativas de la blanquitud nacional y de la desaparición afro, los relatos sobre Raúl (tachándolo de patético bufón, de loco, o de atavismo “racial”) se volvieron agresivamente difamatorios y racistas, y el trato que Raúl recibió también. Pasó sus últimas décadas sin trabajo, sin techo, perseguido por la policía, y finalmente internado en un psiquiátrico, donde murió en 1955. Estas historias despectivas no solo lograron que Raúl fuese menospreciado y finalmente olvidado, sino que deformaron su vida a medida que Raúl la transitaba. Por eso importan las historias que contamos: son capaces de fraguar resultados colectivos desiguales e injustos, de arruinar reputaciones y circunscribir vidas.  Pero también tienen el poder de dilucidar nuevos pasados e imaginar nuevos futuros.  En esta fecha, quisiera recordar a Raúl Grigera poniendo en tela de juicio esas historias difamatorias sobre “el negro Raúl” y poniendo una nueva historia en su lugar: la de “el murciélago” (según él mismo se decía), misteriosa y seductora criatura de la noche, ídolo del tango, del candombe, y de una cultura popular porteña en que, pese a las historias de la “desaparición,” los afrodescendientes ocupaban un espacio de protagonismo.


Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro: Múltiples perspectivas sobre una fecha necesaria (Primera entrega)

A 7 años de la sanción de la Ley Nacional que establece al 8 de noviembre como el Día Nacional de las/os afroargentinas/os y de la cultura afro, el Grupo de Estudios Afrolatinoamericanos (GEALA) convocó a personas de distintos ámbitos para reflexionar de manera conjunta sobre esta celebración, bucear en las expectativas que generó la ley 26.852 de 2013 y hacer un balance entre metas logradas y el largo camino que queda por recorrer. Agradecemos a quienes aportaron desde su experiencia y perspectivas al contenido de esta publicación (así como también a aquellxs que por motivos de agendas no llegaron), en especial a los afrodescendientes y africanes en y de Argentina que colaboraron a título personal o como parte de organizaciones afro.

Debido al éxito de la convocatoria, organizamos las reflexiones en varias entradas que se publicarán a lo largo de la semana para que así, cada testimonio pueda tener el peso necesario en el conjunto más amplio de las contribuciones. Esperamos que esta publicación aporte un insumo relevante para la concientización en un tema aún desconocido por la mayoría, así como a la posibilidad de seguir leyéndonos y conociéndonos, enriqueciendo el debate, la pluralidad y las convergencias en el reconocimiento afro y la lucha contra el racismo. ¡Muchas gracias a todes!


En esta primera entrada y en homenaje a María Remedios del Valle –gran luchadora afro de la independencia argentina en quien se basa la fecha de esta conmemoración- compartimos los testimonios de mujeres afrodescendientes con intensa trayectoria de vida y lucha incansable. Es un lujo contar con su participación (el orden en que aparecen sus valiosas palabras solo refleja un criterio alfabético).


Un largo camino recorrido

Sandra Chagas, activista afrodescendiente, afrocandombera

A siete años de la sanción de la ley 26852, lxs afrodescendientes empiezan a cobrar mayor protagonismo en los reclamos hacia el Estado por sus derechos humanos a partir de dos hechos fundamentales. El primero, en el año 2000 en la Conferencia Regional de las Américas, llevada a cabo en Santiago de Chile. Desde ese espacio de organizaciones de la sociedad civil, la visiblemente afro-argentina Lucía Dominga Molina de la Casa Indo-Afroamericana de la Provincia de Santa Fe presentó una carta con la colaboración de «SOS Racismo» -organización fundada por el activista afrodescendiente Ángel Acosta Martínez. La carta leída en dicha oportunidad dio visibilidad a la presencia de lxs afroargentinxs en el territorio argentino, despertando el interés internacional por la presencia afro en una sociedad considerada, desde el negacionismo histórico, como carente de población negra. El segundo momento fue en septiembre  del año 2001 en la Conferencia Mundial en contra del Racismo (WCAR), realizada en Durban, Sudáfrica, bajo auspicios de la ONU. Se inicia así un gran recorrido hasta llegar a la Ley 26852 que da cuenta de la presencia y visibilidad de lxs afroargentinxs y de la comunidad afro y su cultura!

Hoy, a 7 años de su promulgación, necesitamos más que nunca renovar el compromiso para la defensa y salvaguardia de lxs derechos humanos de lxs afroargentinxs y afrodescendientes, así como de su identidad cultural. Con compromisos reales, que traigan beneficios concretos para las generaciones futuras, para salvaguardar su identidad -valor fundamental de las comunidades- así como sus derechos territoriales, espirituales, sociales, comunitarios, de salud y educación.

En el reciente fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos acerca del caso José Delfín Acosta Martínez, el Estado reconoció su responsabilidad en el crimen recién veinticuatro años después. El «Estado Argentino reconoció todos los hechos, su responsabilidad, y le pidió a la Corte que determine cómo tiene que reparar lo que ha hecho y las medidas que tiene que tomar para que esto no vuelva a ocurrir. Está pidiendo su propia condena y se mostró dispuesto a aceptar lo que la Corte determine», La Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) condenó a Argentina por la detención «ilegal, arbitraria, discriminatoria» de José Delfín Acosta. Este fallo muestra en un hecho real, la vulnerabilidad a la que lxs afrodescendientes estamos expuestos, quedando inmersos en esas prácticas donde el racismo estructural e institucional se cobra vidas de jóvenes.


Cuántos años pasaron para que comenzáramos a dejar de ser invisibilizados, en un país donde no se puede nacer negro

Paulina Díaz Ferreira, afroargentina descendiente de caboverdeanos

Paulina junto al retrato de María Remedios del Valle, pintado por el muralista Eduardo F. Leyes

El día Nacional de los Afroargentinos/as y de la Cultura Afro, sin dudas significa para mí, afroargentina descendiente de caboverdeanos, (77 años) remontarme a mi abuelo quien llegó en 1908 a la Argentina desde las islas africanas de Cabo Verde, mis padres (1923) y los 64 descendientes subsiguientes hasta Noha, su bichozno número 65, nacido en el año 2020. Cuántos años pasaron para que comenzáramos a dejar de ser invisibilizados, en un país donde no se puede nacer negro, donde te cambiaron tu etnia a través de los documentos, identificados desde trigueños a blancos, negando el origen afro, en los ámbitos educativos como la escuela, donde nunca exaltaron con dignidad a tus pares. Me veo a través de las fotos, cuando a los 10 meses no tenía noción de que me irían a invisibilizar, me veo junto a mis padres y el resto de mi familia, junto a mis amigas de distintas colectividades, donde jamás existió un acto de racismo, y luego, la llegada a primer grado, donde aparte de aprender que Dock Sud no era Cabo Verde sufrí la primera discriminación de parte de algunas compañeritas. En ese momento tuve la primera lección de mi madre y mi familia, que fortalecieron mi autoestima, aún persiste la frase de mi madre, que me acompañará toda la vida: «No seas nunca como el “Negro Tom», en alusión a «La Cabaña del Tío Tom», por su sumisión ante quienes lo veían diferente.

En este día siento reivindicada a esa niñita que fui, hasta esta mujer de 77 años, a todos mis ancestrxs y descendientes, que a partir de María Remedios del Valle dan salida a la luz a los demás afros olvidados por la historia, deseo que puedan verse reflejados con orgullo como los también hacedores de la Patria y el Estado Nación.


8 de Noviembre “Día Nacional de los/las Afroargentinos/as y de la Cultura Afro”. Ley Nacional 26.852

Miriam V. Gomes, Profesora, afroargentina de origen caboverdeano, educadora, intelectual, docente y activista por los DDHH de afroargentin@s, afrodescendientes y african@s

La figura de María Remedios del Valle posee una relevancia extraordinaria en la historia argentina, tanto por su singularidad personal como por el contexto político, cultural y social que se verificó luego de la independencia.

Efectivamente, María Remedios fue una mujer negra, afroargentina, soldado, que se desempeñó en los Ejércitos del Norte que estaban al mando del Gral. Manuel Belgrano para la Campaña del Alto Perú. Por su valentía, entrega y estrategia inusitadas, así como por su lealtad, Belgrano la nombró Capitana; sus compañeros de armas ya la llamaban “Madre de la Patria”.

Una vez declarada la independencia y pasados los enfrentamientos civiles, el proyecto de nación subsiguiente implicó un silenciamiento casi absoluto sobre la existencia y el rol de los pueblos originarios y de las comunidades afrodescendientes.

La instauración del 8 de Noviembre, a partir de 2013, como el “Día Nacional de los/las Afroargentinos/as y de la Cultura Afro”, en conmemoración de María Remedios, por parte del Congreso de la Nación, fue el resultado de la incidencia política de la comunidad negra organizada, que articuló y planteó ésta y otras demandas ante el estado y los poderes establecidos. Estamos transitando un proceso de creciente visibilización de la presencia afro, así como de formulación –incipiente aún- de algunas políticas públicas dirigidas a este colectivo. Nosotras, afroargentinas, afrodescendientes y africanas reivindicamos la figura y presencia de María Remedios del Valle y nos inscribimos en su linaje para continuar la lucha.


Lo que estoy viendo es que las jóvenes tomaron esa bandera también

María “Pocha” Lamadrid, afroargentina, pionera en la organización del movimiento afro

Cuando empezamos con esto estaban María Gabriela (Maga) Pérez, Miriam Gomes y Sandra Chagas. Fuimos a pedir que se de ese día para nosotros. El primer año que se hizo esto, soñaba que íbamos a estar todos unidos y reunidos. Y no. Estuvimos separados. Desde que yo empecé hasta ahora… me parece que hay que luchar de otra manera. Haciendo un balance, lo que yo veo de bueno viendo como están las cosas, es que cada uno está afianzado desde su propio lugar y con respeto. Eso es lo que más me gusta. Lo que estoy viendo es que las jóvenes tomaron esa bandera también. Eso quiere decir que ya no estoy sola, que ya hay gente. Siempre discutiré que tenemos la misma meta. Sucede que cada uno tiene una manera de ver las cosas. Yo tengo la manera de verlo de la calle, porque caminé y me crié casi en la calle. Lo que más me gusta de esto es que salió adelante. Yo sumo, siempre sumo, no resto, no puedo restar. Veo que las cosas están yendo bien, falta mucho, por supuesto. El censo, por ejemplo. Yo creo que debe ser con los afrodescendientes, sobre todo con los jóvenes. Todavía hay un prurito entre comillas, de las maestras que hacen el censo. No toman consciencia que hay negros. Ellos creen que tienen que hacer una cruz donde dice “es de descendencia Africana”, pero no más. Falta eso. Tengo un sueño: que los jóvenes tomen esta bandera, que es de todos. No es mía.


Desde Santa Fe: María Remedios del Valle

Lucía Dominga Molina Sandez, Fundadora y Presidente de la Casa de la Cultura Indo-Afro-Americana “Mario Luis López”

8 de noviembre de 2020 se cumplen 173 años de la desaparición física de nuestra Capitana, Madre  de la Patria MARIA REMEDIOS DEL VALLE. Gran mujer, luchadora Afroargentina del Tronco Colonial; su ideal fue libertar a la patria de los ingleses primero y españoles después a pesar de que estaba esclavizada. En 2013 conmemoramos su recuerdo sancionando la ley nacional 26852 creándose el “Día de los Afroargentinxs y de la Cultura Afro”.

Tiene mucho significado este reconocimiento para los descendientes de africanos y africanas que fueron traídos y traídas por la fuerza y esclavizados. Ellos y ellas fueron piezas fundacionales de Argentina junto a los Pueblos Originarios, a pesar de haber sido negados y borrados de la historia. Pero ahora somos sus descendientes los que levantamos la voz.

Si,  tiene trascendencia esta ley, pero mejor envergadura tendría su aplicación. Son pocos los avances a pesar de estar en el Decenio de los Afrodescendientes (2015-2024) y mucha nuestra lucha por la reivindicación, en nuestro caso, por los afroargentinos y afroaqrgentinas históricos.

El lema del decenio: Reconocimiento-Justicia-Desarrollo.

Faltando 4 años para la finalización del decenio y a 7 años de la promulgación de la ley podríamos decir que se logró el Reconocimiento y  sería Justicia si todas las provincias se adhirieran a la misma. Debería tenerse como objetivo que todxs lxs afroargentinxs, y por ende lxs africanxs y lxs afrodiaspóricxs logren desarrollar en este país sus derechos económicos, sociales y culturales para que no haya prejuicios, discriminación, xenofobia, racismo y las distintas formas de intolerancia.


María Remedios, tu nombre será la bandera que usamos los afros

Freda Montaño, Directora del Grupo de Arte Afroecuatoriano BEJUCO

María Remedios del Valle, Madre de la Patria. No hay nada que pueda compensar tu lucha, tu coraje, tus ganas de defender a la patria. Pero sí quiero decirte que tu nombre será la bandera que usamos los afros para enarbolarte. Y como ya expresó de manera tan hermosa la poetisa afroecuatoriana Irma Bautista Nazareno: “Tenemos que agarrarnos de las manos, para seguir construyendo solidarios, un verdadero mundo igualitario”.


Dicen que van a hacer, y acá estamos

Eva Dominga Suárez, referente de la comuna rural de La Guanaca, departamento Jiménez. Santiago del Estero

En lo transcurrido en estos años del decenio internacional se ven muchas reuniones, mucho zoom y conferencias, etc. Pero en lo concreto aún no se ven adelantos, ya que muchas personas siguen en la misma situación. No nos dieron solución en el tema caminos. Nosotros en La Guanaca seguimos con el problema del agua. Nos dicen que lo van a solucionar, pero resulta que llevan agua donde ya había. Nosotros comprendemos que es difícil, sólo que ya ha venido mucha gente hasta acá, se sacan fotos porque no conocen el campo. Dicen que van a hacer y acá estamos. En cuanto al día Nacional es una fecha importante por la Historia, por el significado. Pero si hablamos de la esclavitud y todas esas cosas, por lo menos deberíamos tener mejores trabajo. Acá es más que nada el limón, pero es de temporada. Nos gustaría tener trabajos más decentes.


Nada puede ni debe hacerse sin la colaboración y supervisión de la sociedad civil afro

TES-Todo en Sepia. Asociación Civil de Mujeres Afrodescendientes en la Argentina, Presidenta Alejandra Egido; Vicepresidenta Carmen Yannone; Miembras Silvia Balbuena y Lea Geler (Geala)

Cuando se aprobó la Ley del Día Nacional de los/as afroargentinos/as y de la cultura afro en abril de 2013,estábamos en plena temporada teatral con una obra que ponía en escena diversas maneras que las mujeres afro habían sufrido y sufren hoy día el sexismo, el racismo y la pobreza en este país. Recibimos esa ley con mucha esperanza y entusiasmo. El 8 de noviembre significaba el gran reconocimiento a María Remedios del Valle y el festejo en el ámbito escolar presagiaba grandes cambios, ya que la escuela siempre fue uno de los lugares privilegiados para reproducir la invisibilidad y el racismo en Argentina. Reconocer a María Remedios del Valle era reconocer la existencia e importancia de la Afroargentinidad, de cómo tanto esclavizados como afrodescendientes y pueblos originarios formaron esta nación. Lamentablemente, el entusiasmo inicial se fue desvaneciendo y la Ley quedó como la única política pública del estado argentino en relación con la Afrodescendencia, un sector poblacional marcado por la desigualdad en ámbitos tan claves como la vivienda, el trabajo o la salud. Algo que esperamos cambiar. Porque lo que estos años han marcado es el desarrollo exponencial de la sociedad civil afro en el país y el convencimiento de que nada puede ni debe hacerse sin su colaboración y supervisión.